Cuando una persona fallece y deja bienes a sus herederos, es necesario realizar un proceso legal llamado sucesión. Este trámite permite determinar quiénes tienen derecho a los bienes y cómo se distribuirán de acuerdo con la ley o con lo establecido en un testamento.
En Colombia, las sucesiones pueden adelantarse por vía notarial o por vía judicial. La elección de una u otra depende principalmente de si existe acuerdo entre los herederos y de la situación legal del patrimonio.
Cuando todos los herederos están de acuerdo y no existen conflictos, el proceso puede realizarse ante una notaría. Este procedimiento suele ser más rápido y permite formalizar la adjudicación de bienes de manera organizada.
En cambio, cuando existen desacuerdos entre los herederos o situaciones jurídicas complejas, el proceso debe adelantarse ante un juzgado. En estos casos, un juez se encarga de resolver las diferencias y determinar la forma en que se distribuirá la herencia.
Uno de los bienes que con mayor frecuencia se incluyen en las sucesiones son los inmuebles. Casas, apartamentos, lotes o propiedades rurales deben ser formalmente adjudicados a los herederos para que puedan disponer legalmente de ellos.
Mientras no se realice la sucesión, los herederos no pueden vender, transferir o registrar los bienes a su nombre. Por esta razón, adelantar el proceso es fundamental para regularizar la situación jurídica de la propiedad.
Durante el trámite se deben presentar documentos como el registro civil de defunción, los registros civiles de los herederos y los documentos que acrediten la propiedad de los bienes que forman parte del patrimonio.
También es necesario realizar un inventario detallado de los activos y, en algunos casos, de las deudas que dejó la persona fallecida.
Una vez completado el proceso, se realiza la adjudicación de los bienes, lo que significa que cada heredero recibe formalmente la parte que le corresponde.
Este paso es especialmente importante cuando se trata de propiedades inmobiliarias, ya que permite registrar legalmente a los nuevos propietarios ante las autoridades correspondientes.
En muchos casos, los herederos desean vender el inmueble heredado. Para poder hacerlo, primero es necesario que la propiedad esté debidamente adjudicada y registrada.
El acompañamiento de un abogado facilita todo el proceso, evitando errores en la documentación, retrasos en los trámites o conflictos legales entre los herederos.
Además, cuando dentro de la herencia existen propiedades, es recomendable contar también con asesoría inmobiliaria para evaluar las mejores opciones de venta o administración del bien.
La combinación de asesoría jurídica e inmobiliaria permite que los herederos tomen decisiones informadas y protejan el valor del patrimonio familiar.
En González & Asociados Finca Raíz ofrecemos acompañamiento profesional en procesos de sucesión, adjudicación de bienes y gestión de propiedades heredadas.
Nuestro objetivo es brindar soluciones claras, seguras y eficientes para que cada proceso se realice conforme a la ley y con total tranquilidad para nuestros clientes.